Salvador Dalí: Del arte surrealista al arte cuántico
Con la llegada de un arte más libre tras la primera guerra mundial, las inspiraciones oníricas se desataron y los lienzos se llenaron de imágenes evocativas. El artista entonces no era solamente un medio para la invención de una obra pictórica, era además arte; citando a Salvador Dalí “El surrealismo soy yo” y es que sus creaciones fueron producto de su imaginación, de sus sueños y supuestas alucinaciones provocadas por el uso de sustancias ilícitas. Dalí, así como muchos surrealistas no se pintaba a sí mismo en sus autorretratos, al contrario, pintaba su alma. Autorretrato de Salvador Dalí Titulado "Autorretrato blando con bacon frito" Demuestra la visión interna del pintor La primera guerra mundial, el arte huye del horror: Sigmund Freud, padre del Psicoanalismo haciendo su famosa pose con la mano levantada. Fotografía del museo de Freud en Londres. El arte surrealista se establece en 1924 con el manifiesto Surrealis...